lunes, 9 de abril de 2012

Felicidades directamente proporcionales.

En frente mía (hay un puente conectando su casa y mi casa), vive una personita muy especial.
Es una chica que a simple vista puede parecer normal, pero no lo es, es mucho más que eso.
Llevo con ella desde que tengo uso de razón y no me he cansado, ni me cansaré nunca de hablar con ella. Es como... ¿Cómo explicaros? Mi hermana gemela.
Y sí, somos muy diferentes, muy muy diferentes, pero nos complementamos tan bien que da gusto.
Ella siempre ha sido muy vergonzosilla, muy calladita, y lo ha pasado mal por algún que otro gilipollas...
Pero ahora... Ahora la veo cada día con esa sonrisota en los labios, con ese brillo en los ojos, que se me cae la lagrimita de alegría.
Está tan sumamente felíz que es increíble. :)
Y eso me hace ser felíz a mí, su felicidad es directamente proporcional a la mía. Bueno, la suya y la de algunos más, pero ese no es el tema.
Gracias, gracias y gracias.
Por soportarme.
Por hacerme reír.
Por confíar en mí.
Por ser así.
Por estar contenta.
Y porque sí.

Te quiero mucho, tonta, no te preocupes por mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario