Cómo odio eso, pero es así, que le vamos ha hacer.
Como decía El Canto Del Loco en "Zapatillas", "estoy cansado de siempre lo mismo" y quiero "que no me miren mal al pasar".
Pero hay tanta hipocresía que es imposible. Hay tanta falsedad, que es increíble.
Si no hablas, eres una sosa, si hablas, eres una pesada.
Si te ríes de todo, eres una ñoña, si no te ríes de nada, eres una seca.
Si no te enfadas nunca, no tienes personalidad, si te enfadas, eres una borde.
Si hablas con la gente, eres una falsa, si no hablas con la gente, eres una marginada.
Podría seguir y seguir, pero esto ya os lo sabéis.
Es difícil encontrar ese punto medio, ese peso que haga que la balanza no se caiga. Porque en cuanto llegues arriba y la gente te alave, alguién hará lo imposible para que caigas en picado, y regreses al zulo de donde saliste.
Sobre todo, no intentes caerle bien a todo el mundo, no lo conseguirás.
¿Que por qué lo sé? Porque si lo intentas, a mí, por lo menos, ya no me caerás bien, así de simple.
Y hay tanta falsedad junta que se huele en el aire, se nota en la piel.
Tanta falsedad junta que incluso consigue recorrer todo mi cuerpo y llegar hasta mis huesos, para luego debilitarlos.
Hay tanta falsedad junta que...
ME RINDO.
Tienes muchisima razon.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho.